Un espacio abierto para que ciudadanos, organizaciones y comunidades participen en la construcción de propuestas concretas para una gobernanza basada en soluciones — todos votan y sugieren para que juntos podamos escribir esta nueva página en blanco en la historia de nuestra nación.
Cuba no necesita otros acuerdos firmados por grupos reducidos. Necesita un mecanismo donde todas las voces relevantes puedan sentarse en la misma sala — el activista interno, el exilio histórico, la juventud digital, el empresario emergente, el religioso, el intelectual crítico, el moderado y el radical. ENTRE TODOS es ese mecanismo: una plataforma abierta donde cualquier cubano puede leer, comparar, votar y proponer — sin que el origen de una idea defina su valor.
Cualquier persona participa — sin importar dónde vive, qué organización la representa o qué ideología tiene. El peso de cada voz es igual.
No solo votas sí o no. Puedes matizar, criticar, añadir y proponer. Los aportes con más apoyo se integran al documento de consenso.
Las ideas se juzgan por su mérito, no por quién las propone. Las organizaciones no aparecen por nombre — solo por número de referencia.
Personas, grupos, partidos — todos tienen trabajo valioso hecho. ENTRE TODOS lo reconoce, lo organiza y lo abre al voto popular para que toda propuesta tenga la oportunidad de ganar el apoyo de todos.
No se construye desde arriba. Se construye ENTRE TODOS.
El modelo de ENTRE TODOS es exportable. Cualquier municipio, país, región, empresa o comunidad que necesite saber qué piensa su gente — y hacerlo de forma transparente, verificable y participativa — puede usar esta plataforma. ENTRE TODOS nació para Cuba, pero el consenso democrático no tiene fronteras.
Cuba no carece de propuestas. Durante décadas, organizaciones, académicos y activistas han producido documentos serios, trabajados con dedicación genuina y amor por el país. Ese trabajo existe, tiene valor — y en muchos casos ha permanecido invisible para la mayoría, conocido solo por los miembros de cada organización o por quienes estuvieron cerca de su redacción.
ENTRE TODOS no viene con agenda propia ni con ideas nuevas que imponer. Lo que hace es tomar ese trabajo colectivo que ya existía, reconocerlo, organizarlo y ponerlo frente a todos — para que cada quien pueda evaluarlo por lo que dice, no por quién lo dice. Para cada proyecto se explora primero lo que ya está escrito si existe, se toma como punto de partida, y de ahí se organiza en módulos, secciones o categorías para hacerlo accesible. Las personas entonces leen, comparan, votan y sugieren. Todo resulta en un documento adaptable que refleja la voluntad popular sobre los temas consultados.
Porque una buena idea no deja de serlo por haber nacido en una organización que no es la tuya. Y una propuesta que nadie conoce no puede construir el consenso que necesitamos. ENTRE TODOS es el espacio donde eso cambia.
Todo participante tiene derecho a involucrarse sin importar sus preferencias personales, ideológicas, políticas o religiosas — siempre que esté de acuerdo con los principios democráticos fundamentales: elección mediante voto libre, pluralidad política y respeto a los derechos humanos. No tienen cabida organizaciones totalitarias, dictatoriales o que nieguen la soberanía del pueblo sobre su propio destino.
ENTRE TODOS es un proyecto de una sola persona: Michel Estopiñán, cubano, con el único propósito de crear el espacio que Cuba necesita para construir consensos democráticos amplios, verificables y sin exclusiones. La plataforma no tiene partido, no tiene financiador político y no apoya ninguna candidatura individual. Su agenda es únicamente metodológica: organizar la participación de todos.